El lapislázuli es una piedra de profunda conexión espiritual y sanación, utilizada desde la antigüedad por sus propiedades curativas y protectoras. Su energía ayuda a aliviar el dolor, especialmente las migrañas, relajando el cuerpo y la mente. Es un gran aliado para superar la depresión, ya que promueve la claridad mental, la confianza y la paz interior.
A nivel físico, beneficia el sistema nervioso, respiratorio y tiroides, favoreciendo el equilibrio del organismo. Además, limpia los órganos y los huesos, eliminando bloqueos energéticos y promoviendo la regeneración. También purifica la sangre, ayudando a la eliminación de toxinas y mejorando la circulación. Su vibración fortalece el sistema inmunológico, protegiendo el cuerpo y potenciando su capacidad de defensa.